1966-1971

La época dorada II

Equipo de la final de Copa. Franco (delegado), Araquistain, Iborra, Lezcano, Llompart, Blas (portero suplente), Ballester y Maspoli (entrenador). Serena, Curro, Vavá, Casco, Asensi y Emilio (masajista).

Con Otto Bumbel en el banquillo comenzó el Elche la campaña 1966-67, la que vivió por vez primera un derbi en la máxima categoría. En un Altabix lleno hasta la bandera, Elche y Hércules se enfrentaron en la segunda jornada del campeonato, con victoria por 4-0 para el conjunto local. También en Alicante se impuso el Elche por 1-3, logrando dos victorias en los dos derbis en la Primera División y demostrando una clara superioridad.

Otra gran partido fue la visita del F.C. Barcelona. Al descanso el conjunto azulgrana vencía por un claro 1-3, pero la garra y la calidad de los blanquiverdes volteó el marcador. Molina, Romero y Lezcano dieron la vuelta al encuentro para colocar el 4-3 final. Dirigido primero por Bumbel y ya al final de la Liga por Di Stefano el Elche quedó en novena posición. El éxito de la inagotable cantera ilicitana fue premiado con el Trofeo Amberes, que fue instaurado en homenaje a los héroes de los Juegos Olímpicos, y que reconocía a la mejor cantera del fútbol español.

Con la ilusión por bandera se desplazaron los seguidores franjiverdes a Madrid.

La buena marcha del equipo en la liga también se tradujo en la Copa. Osasuna, Sevilla y Granada fueron eliminados por el Elche, que alcanzó las semifinales ante el Valencia. En el partido de ida, una impetuosa lluvia no fue impedimento para que la afición llenara Altabix y el equipo arrollara al Valencia, pero el 2-1 final con gol legal anulado y un penalti fallado por parte ilicitana, no era una renta suficiente. En Mestalla, el Elche cayó derrotado por 2-0, con el segundo gol precedido de falta al meta Blas, y fue el Valencia el que logró pasar a la final que después ganaría.

Al concluir la temporada finalizó su vinculación con el Elche Juan Ángel Romero, la zurda de oro, considerado por muchos como el mejor jugador de todos los tiempos. Para el recuerdo quedó su asombroso gol ante el Real Murcia, tras driblar a cuantos contrarios salían a su paso el genio paraguayo se deshizo también del guardameta y a portería vacía se arrodilló y remató de cabeza a gol.

No comienza bien la temporada 1967-68 para los de Di Stefano, y las victorias se resisten. Fruto de la presión popular con el técnico, Martínez Valero presentó su dimisión como presidente del Elche. El nuevo mandatario no podía ser otro, el que había orquestado la proeza del ascenso, el que llevó al Elche a los más altos peldaños y que iba a volver a hacer historia, José Esquitino Sempere.

Cartel que resume la época dorada del Elche C.F.

Con la entrada de Esquitino, Daucik sustituyó a Di Stefano en el banquillo de Altabix. Los resultados empezaron a ser positivos y el equipo logró mantener la categoría en la undécima posición. Pese a que esta temporada había sido un poco más floja que la anteriores, los jugadores del Elche no pasaron desapercibidos y Lico fue traspasado al Espanyol de Barcelona.

Roque Gastón Maspoli fue el técnico en la 1968-69, una temporada que iba a ser histórica para el fútbol ilicitano. En la liga, los empates marcan gran parte del campeonato, se perdieron puntos en casa, pero también se logró puntuar en feudos como el Santiago Bernabéu o Camp Nou. El Real Madrid líder, invicto y que estaba barriendo a todos sus rivales se presentó en Elche el 6 de abril. Pero ni uno de los mejores equipos de la historia pudo vencer en el mítico campo, el gol de Curro rompió la imbatibilidad blanca. Una vez más, lección de fútbol en Altabix.

Tras finalizar la liga en novena posición llegó el turno de jugar la Copa del Generalísimo. El Pontevedra fue la primera víctima, al caer 2-0 en Elche y sólo conseguir un tanto de ventaja en Pasarón. En cuartos de final tocó en suerte el Valencia. En un Mestalla lleno a rebosar, con más de 1.000 aficionados ilicitano, el Elche se impuso por 1-2, renta suficiente para que el empate a uno en Altabix clasificara para las semifinales.

Alfredo Di Stéfano firma su contrato de entrenador en presencia de Manuel Martínez Valero y Manuel López.

La Real Sociedad iba a ser el último escollo para llegar a la final, todos daban como favorito al equipo donostiarra, que practicaba un fútbol muy defensivo. Dos goles de Casco y uno de Curro destrozaron la defensa blanquiazul, la ventaja parecía suficiente. Pero en la vuelta, un campo encharcado manualmente trabó el juego ilicitano y favoreció a los vascos, que con un 4-1 igualaron la eliminatoria. Todo se debía de resolver con un partido de desempate.

Pero el Elche era mejor. En el partido de desempate en el perfecto césped del Santiago Bernabéu los de Maspoli demostraron su verdadero juego, pudieron ser muchos los goles de ventaja, pero los tantos de Casco y Asensi fueron suficientes para clasificar al Elche para la final de la Copa del Generalísimo. No hubo final vasca, el Elche se iba a enfrentar al Athlétic de Bilbao en la lucha por el título.

Toda la ciudad se volcó con su equipo, trenes, autocares, vehículos particulares y hasta bicicletas sirvieron de medio de transporte para trasladar a la afición ilicitana a Madrid. Las calles de la capital de España se tiñeron de blanco y verde, la fiesta y la cordialidad entre las dos aficiones fue la nota predominante. 120.000 espectadores abarrotaron el coliseo blanco, los del Athlétic animando a los suyos e ilicitanos y madrileños con el Elche.

El Elche volvió a dar una lección de fútbol en el encuentro de ida de las semifinales, que se repetiría en el partido de desempate.

Araquistain, Iborra, Lezcano, González, Llompart, Ballester, Serena, Curro, Vavá, Casco y Asensi fue el once que presentó Roque Gastón Máspoli el 15 de junio de 1969 en el partido más importante de la historia del club. El Elche controló gran parte del encuentro, especialmente la primera parte fue de claro dominio franjiverde, e incluso los vizcaínos tuvieron que sacar un balón de bajo de los palos con Iríbar ya batido.

En la segunda parte el Elche acusó el cansancio de la eliminatoria de desempate y las ocasiones claras fueron para los bilbaínos. En el minuto 82 de encuentro llegó el tanto del Athlétic, Clemente pasó a Arieta y éste batió a Araquistain. Al final la Copa marchó hacia el País Vasco, pero el recuerdo y la admiración del fútbol español habían sido para el digno subcampeón.

En verano de 1969 el Festa d´Elx albergó uno de los mejores encuentros que se podía presenciar en el fútbol de la época. El Elche como subcampeón de España y el Estudiantes de la Plata como campeón del mundo pugnaron por la décima edición del trofeo que fue a parar a las vitrinas del club argentino, que venció por un tanto a dos en Altabix.

Asensi celebra el gol ante la Real Sociedad que daba el pase a la final.

El entrenador que llevó al Elche a la final, Roque Gastón Maspoli, fue el mismo que comenzó la campaña 1969-70, pero los malos resultados obligaron a Esqutino a destituirlo. Como el mismo presidente comentó años después, fue “una de las peores decisiones que he tomado y de la que me arrepiento”. Pedro Otto Bumbel fue el encargado de sustituirlo.

Llegó el Elche a la última jornada jugándose la permanencia ante el F.C. Barcelona. El Deportivo era el otro implicado, que jugaba en casa ante el Granada en un encuentro que terminó ganando 3-0. El conjunto ilicitano necesitaba ganar para mantenerse, los minutos pasaban y el gol no llegaba, parecía que el fin del sueño estaba cerca. Pero un preciso pase de Ciricaco es controlado por Asensi que bate al meta Reinal. El delantero franjiverde festeja brazos en alto el gol de la permanencia.

Las ventas de Ballester al Real Madrid y de Asensi al F.C. Barcelona fueron las últimas operaciones de José Esquitino, antes de abandonar definitivamente la presidencia del Elche Club de Fútbol. Francisco Climent se impuso en las elecciones a Martínez Valero, de esta manera el que había desempeñado las tareas de tesorero se convirtió en Presidente.

Las calles de Madrid repletas de aficionados del Elche.

Nada salió bien en la siguiente campaña. Hasta cuatro técnicos, Salvador Artigas, Pedro Otto Bumbel, Díez Iborra y José Llopis, pasaron por el banquillo franjiverde, pero ninguno pudo evitar la catástrofe del descenso. Con victoria en Altabix por 1-0 ante el Sevilla puso el Elche fin a los doce mejores años de su historia, los que militó ininterrumpidamente en Primera División.

La ciudad de Elche despertó del sueño, pero la historia no se puede borrar. Aquel equipo que casi medio siglo antes fundaron Rodríguez Irles y un grupo de enamorados del fútbol y de Elche, había estado más de una década entre los grandes y había llevado el nombre de Elche por todo España.

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