Los enfrentamientos entre Espanyol y Elche son uno de los duelos más habituales para el conjunto ilicitano en élite con un bagaje de doce victorias blanquiazules, un triunfo franjiverde y cinco empates.
Hoy recordaremos el partido disputado el 9 de enero de 1966, décimo octava jornada de la temporada 1965/66, en la que fue la única victoria hasta la fecha de los franjiverdes en el estadio del Espanyol. Los ilicitanos, entrenados por el brasileño Otto Bumbel llegaban al partido en una cómoda octava plaza y con confianza tras empatar en casa ante el Atlético de Madrid, en uno de los mejores partidos del Elche C.F. en Primera División.
El comienzo del choque fue mejor para los blanquiazules que jugaron en el área ilicitana. El R.C.D. Espanyol botaría incluso tres córner en apenas dos minutos en lo que estaba siendo un asedio sobre la portería ilicitana. Cuando más complicado estaba el partido, aparecía Vavá para adelantar al Elche en la primera llegada al marco de Carmelo. A partir de ese momento, el partido cambió radicalmente y los ilicitanos dieron una auténtica lección de fútbol ante un rival que se fue diluyendo.
Fernando Argila, técnico perico, movió a sus hombres en busca de soluciones intentando contrarrestar la superioridad de Lico y Marcial Pina, que se habían convertido en los dueños del partido. Alfredo Di Stefano retraso su posición para trabajar más en el centro del campo y ayudar al Espanyol, pero el Elche siguió con su planteamiento basado en el trabajo defensivo y en la transición rápida cuando el equipo se hacía con el balón. Así llegó el 0-2 en una gran jugada de Marcial Pina que significó una losa para el conjunto local que fue incapaz de llegar con peligro a la meta defendida por Manolo Pazos.
Tras la reanudación el Elche siguió muy firme en defensa y apenas daba concesiones a un rival que veía como Carmelo, su portero, y poco después Mingorance caían lesionados dejando el partido sentenciado. El conjunto ilicitano controlaba y buscaba el área rival e incluso hombres defensivos como Vicente Iborra o Verdú se sumaron al ataque gozando de claras ocasiones de gol.
A falta de veinte minutos, Araujo anotaba el definitivo 0-3 en uno de los partidos más completos que disputó el equipo aquella temporada. Al término, la afición local despidió con una ovación a los ilicitanos, que al igual que en el partido de la primera vuelta vencieron 3-0 al Espanyol. Esta fue la victoria más abultada del Club en su historia en Primera División como visitante.
Por el conjunto ilicitano jugaron Pazos, Verdú, Iborra, Canós, Lico, Llompart, Araujo, Marcial Pina, Lezcano, Vavá y Casco. El Espanyol salto al césped con Carmelo, Ossorio, Mingorance, Granero, Amas, Riera, Rodilla, Iidigoras, Di Stefano, José María y el ex franjiverde Ramírez.
Antonio J. Pamies
Área Comunicación Elche C.F.