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CRÓNICA | Un Elche CF brillante conquista el RCDE Stadium (1-3)

El equipo franjiverde firma una actuación de enorme solidaridad y competitividad para lograr su primera victoria de la temporada ante el Espanyol

El Elche CF ya tiene su primera victoria de la temporada. Y la consigue de una manera que define a este equipo: con solidaridad, carácter, competitividad y una fe inquebrantable. El conjunto franjiverde se impuso 1-3 al RCD Espanyol en el RCDE Stadium después de jugar prácticamente todo el encuentro en inferioridad numérica por la expulsión de Fede Redondo, que vio la tarjeta roja tras una revisión del VAR en una acción en la que el colegiado consideró que era el último defensor. Un contratiempo mayúsculo que no cambió la personalidad de un Elche que respondió con fútbol y con un esfuerzo colectivo extraordinario.

Porque el equipo de Martín Anselmi no solo resistió: también golpeó. Y lo hizo con una contundencia extraordinaria. Fer Niño apareció para firmar un doblete en apenas tres minutos y colocar al Elche con una ventaja de dos goles antes del descanso. En ambas acciones, Roy Revivo fue protagonista con dos asistencias de enorme calidad: primero encontrando al delantero tras una mala salida del guardameta local y después poniendo un centro medido que Fer Niño convirtió en un espectacular remate. El Elche, con diez, estaba demostrando que la adversidad no podía con él.

Tras el descanso tocó sufrir, cerrar espacios y defender como un bloque. Cada futbolista dio un paso adelante y el equipo encontró en Javi Morcillo una de sus grandes figuras, en un partido increíble por su despliegue, intensidad y compromiso. El Espanyol consiguió recortar distancias con un gol en propia puerta de Víctor Chust, pero el Elche no perdió la calma. Cuando más apretaba el conjunto local, apareció la velocidad de Germán Valera, que protagonizó un carrerón para recibir el pase de Tete Morente, superar la salida de Dmitrovic y firmar una magnífica vaselina que devolvía los dos goles de ventaja al conjunto franjiverde.

Un gol con un significado especial también para Tete Morente, que celebró su partido oficial número 160 con la franja siendo protagonista en una acción decisiva. El equipo supo gestionar los últimos minutos con inteligencia, compromiso y una solidaridad que volvió a quedar patente en cada duelo, cada carrera y cada ayuda defensiva. Incluso hubo tiempo para que la madera evitara un gol más del Elche, con dos remates que terminaron estrellándose en el palo. Los datos reflejan el esfuerzo defensivo de un conjunto que realizó 38 despejes y ganó 55 duelos, demostrando hasta el último instante su capacidad para competir.

El 1-3 es mucho más que tres puntos. Es la recompensa a un equipo que llevaba tiempo demostrando que tenía más fútbol que puntos y que, esta vez, encontró el premio que tanto había buscado. El Elche se hizo gigante ante una adversidad enorme, creyó cuando parecía más difícil y convirtió el esfuerzo de todos en una noche inolvidable. Una victoria de equipo, de vestuario y de afición; una de esas noches que refuerzan el camino y confirman que este Elche merecía una alegría como la vivida en el RCDE Stadium.