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El año del filial

Los capitanes del Ilicitano, Charlie, Sergi y Yeray, hacen balance del año en el que el Ilicitano ha logrado un ascenso histórico y ha finalizado peleando por los puestos de promoción para seguir ilusionando a la afición franjiverde

"Inolvidable" es la palabra en la que coinciden los tres capitanes para describir todo lo acontecido en los últimos 365 días. "Balance positivo, sin duda. Ha sido el mejor año hasta el momento, en el que me he visto crecer tanto deportiva como personalmente y he sabido superarme ante todo", apunta Yeray Patiño. Sergi Guilló, además del ascenso, también hace mención a sus momentos con la primera plantilla. "Jamás lo voy a olvidar. En lo colectivo conseguimos el  ascenso a Segunda B y en lo personal tuve la oportunidad de estar todo el año entrenando con el primer equipo algo que me ha servido para mejorar muchísimo y cumplir el sueño de debutar con él en Segunda División". Para Charlie también ha sido un año especial con su debut en la máxima categoría y en el que asegura que "me quedo con todos los momentos vividos en el día a día, estamos mejorando colectivamente y terminamos el año unidos y sólo nos falta empezar a sacar los 3 puntos que con el trabajo que estamos haciendo no tardaremos en hacerlo".

El título de campeones de Tercera División logrado en la última jornada de Liga, el reconocimiento del Martínez Valero y el ascenso en Olot han dejado los mejores recuerdos para este filial. "El partido de Olot, los goles, la celebración, los familiares que se desplazaron, la afición, vosotros que nos apoyasteis siempre...y un momento muy especial que tuve dentro del vestuario con mi segundo entrenador, Vicente Parras, que nunca había mencionado y que siempre llevo guardado en el recuerdo", rememora Yeray. Un ascenso si cabe más especial para los dos capitanes ilicitanos. "Seguro que todos mis compañeros estuvieron muy felices aquel día, pero claro que si eres ilicitano y consigues algo tan grande con el equipo de tu vida la alegría es aún mayor. Ojalá este año podamos conseguir otro ascenso y volver a disfrutar de lo que eso significa", señala Sergi. Mientras que Yeray apunta que ha servido para dotar de relevancia a la cantera. "Significa mucho, sobre todo y por desgracia, demostrar a mucha gente que un canterano con 11 años en el Club puede lograr grandes cosas y llegar a lo más alto. Tenemos que ser el espejo para todos esos niños que están empezando en las categorías inferiores, que disfruten y crean en sí mismos".

Sin duda, un vestuario que ha logrado con una dinámica de trabajo e ilusión conseguir un paso histórico. Para el 2014 los jugadores confían en que su trabajo vuelva a tener recompensa. "La clave está en seguir siendo la familia que somos y creyendo en hacer las cosas bien partido a partido para ganar", afirma Charlie. Con los pies en el suelo y las ideas claras, los capitanes piden a la afición que siga alentándoles con el mismo cariño y, como Sergi advierte, "es mejor no marcarnos el objetivo del ascenso porque eso es algo muy complicado y la gente puede llegar a pensar que si no jugamos el playoff sería un fracaso de temporada, y ni mucho menos sería así".